lunes, 23 de abril de 2018

Formación de profesores: clave del sistema educativo

Escribe Javier Tourón

desarrollo del talento y formación de profesores
Ya hemos hablado mucho y desde distintos enfoques sobre la formación de profesores en el blog, más de un centenar de entradas las puedes rescatar aquí. Hoy quiero volver sobre un tema tan capital para presentaros un nuevo proyecto: la Escuela de formación de profesores UNIR que ahora despliega su oferta, después de meses de arduo trabajo de todo un equipo. Este proyecto quiere contribuir eficazmente al desarrollo y adaptación del sistema educativo a un entorno fuertemente digitalizado y cambiante, ofreciendo posibilidades de mejora e innovación en el ámbito que nos es propio.
Me gusta utilizar el término Escuela en toda su amplitud y significado, para centrar el foco de atención en el aprendizaje y en el interés personal, más que en la obligación y el deber. En efecto, escuela -según su etimología griega- significa descanso, ocio, paz, tranquilidad…. Eso queremos que sea esta Escuela -y la tuya también-, un lugar donde venir a remansar la agitación diaria para convertirla en tiempo de ocio, de estudio, de cultivo de las propias capacidades y aficiones. Precisamente el estudio, camino del aprendizaje, es la actividad propia del entorno escolar. Y es que como dijeron los clásicos “non studio, sed officio”, el estudio es lo opuesto al trabajo, a la obligación. Queremos que la Escuela sea un espacio en el que uno viene a cultivar su afición, su interés, a “poner el alma en algo que se quiere hacer libremente”. Porque dedicarse a la educación, si no es por afición, libremente, es poco comprensible.
Cualquier observador atento se percata enseguida de que la sociedad digital, en permanente cambio y evolución, imprime un nuevo carácter al aprendizaje. Ya no basta con saber, ya no es suficiente con transmitir unos conocimientos, por eruditos que sean; ahora es preciso, además, ser competentes sabiendo hacer, siendo capaces de plantear y resolver problemas complejos, de pensar con hondura y creatividad, desarrollando habilidades transversales que van más allá de los límites de un currículo cerrado y poco flexible; es necesario, también, saber trabajar en equipo y ser capaz de elaborar el conocimiento adquirido presentándolo de manera efectiva. Estamos en una era conceptual en la que es menester adquirir competencias y habilidades nuevas para ser capaces de responder a las necesidades cambiantes de la sociedad y el mundo del trabajo. Es preciso, al mismo tiempo, saber distinguir lo cambiante de lo permanente, para no caer fascinados por el último recurso tecnológico de moda. Los educadores han de ser capaces, no tanto de responder al  último producto del cambio, como de enseñar a sus estudiantes a acomodarse al mismo.
Con frecuencia los profesores se sienten abrumados y con insuficiente formación ante esta tarea que se torna cada vez más exigente y quizá compleja, que requiere de ellos una preparación continua que les permita ser eficaces en su labor, que ya no va dirigida (no debería) a un grupo de estudiantes, sino a cada uno en su singularidad irrepetible, haciendo real la personalización del aprendizaje, respetando los intereses, motivación y necesidades de cada uno, reconociendo sus fortalezas y debilidades.
Es por ello que, además de ocuparnos de la tecnología educativa y las competencias digitales docentes, nos queremos ocupar también del desarrollo del talento en todas sus modalidades y áreas. Queremos, precisamente, poner la tecnología al servicio de este objetivo: hacer una escuela más flexible, permeable y adaptada a las necesidades de cada profesor, de cada escolar, lo que implica atender a todos sin dejar de lado a los que más capacidad tienen. Por ello, nuestra escuela adopta esta multiforme denominación:
“Escuela de Formación de Profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento”.
Los profesores, con no poca frecuencia, no pueden o no saben cómo personalizar el aprendizaje de cada alumno, como hacer agrupamientos flexibles, planificar itinerarios personalizados de aprendizaje, manejar eficazmente la evaluación formativa y el feedback, diseñar adecuadamente la instrucción, emplear metodologías más activas en el aula y emplear las herramientas digitales más idóneas para estos objetivos. Pretendemos ayudarles a aprender, a adquirir una solida competencia didáctica y digital que les ayude en su tarea diaria. Ninguna profesión es fácil, nadie puede sustraerse a la formación continua sea cual fuere su trabajo; menos todavía si se dedica a la educación, pues de su competencia depende en buena medida el crecimiento personal de los alumnos. No hay ninguna actividad  tan relevante, ni de tanta responsabilidad, en el amplio panorama del trabajo humano.
La Escuela UNIR nace para contribuir a la formación de los profesores del siglo XXI, para que puedan promover un aprendizaje del siglo XXI con estudiantes del siglo XXI. Más allá de las palabras pretendemos brindar una oferta formativa que va desde los másteres universitarios (desarrollados por la Facultad de Educación) hasta los cursos y diplomas de especialización, pasando por los expertos, especialistas universitarios y cursos de formación, específicamente desarrollados por la Escuela.
Una oferta modular que quiere adaptarse a las posibilidades y necesidades de cada uno, con un único objetivo: contribuir a la mejora de la actividad profesional de los profesores y el desarrollo de sus alumnos y, por ello, del sistema educativo.
Más aún, queremos que la Escuela sea un lugar abierto, en el que se puedan compartir las mejores experiencias, aportando conocimientos y resultados; un entorno en el que se premie a los profesores más creativos e innovadores. Todo ello haciendo un uso eficaz de las posibilidades que nos brinda el ser una Escuela totalmente online. Un espacio, en suma, en el que todos aprendemos y somos –en cierto modo- aprehendidos, en el que damos y recibimos en dosis nunca bien conocidas, pero ¿qué importa?
Nos gustaría que la Escuela UNIR fuese un espacio para todos los que quieran formar parte de él y darle vida. Nos empeñaremos en que sea una auténtica comunidad virtual de aprendizaje online, abierta todas las horas del día y todos los días del año… Un lugar, en suma, en el que encontrar a alguien con quien conversar de lo que nos interesa: la educación y el desarrollo social.
Os invito a vivir esta apasionante aventura con nosotros.
Y para terminar, os indico algunos de los cursos, a los que enseguida seguirán muchos otros, que ya forman parte de nuestra oferta. Os invito a echarles un vistazo por si pudieran ser de vuestro interés.

Tomado de Javier Tourón con permiso de su autor

sábado, 21 de abril de 2018

Estar informado (semanal - 21/4/2018)


CUED: Flipped Learning 3D. Un nuevo horizonte de posibilidades

CUED: Aprendizaje permanente en tiempos de redes | https://t.co/SCFNksYMgf

CUED: El “Movimiento de Córdoba” y su efecto en la universidad latinoamericana

Why Effective Digital Learning Shouldn’t Disrupt Traditional Teaching Techniques | EdSurge News | https://t.co/0tstFdJNKI

Learning Transfer Model | https://t.co/u46TobO24Z

Wikipedia en la Universidad: cambios en la percepción de valor con la creación de contenidos | https://t.co/wm1Ov7Rm4C

El fin de la endogamia: por qué triunfan las universidades que no contratan a sus alumnos | Historias | https://t.co/BhZXVEGcoV

OPINION: Teaching character isn't optional | https://t.co/ZulZOUuwTB

Consejos Para Jóvenes Investigadores | https://t.co/dvYxz0jFnW

Hacia la universidad digital: ¿dónde estamos y a dónde vamos? | Manuel Area | https://t.co/K9qSQ8M5L8

Educación: A favor de la titulitis, el enésimo pecado mortal de la clase media y baja española | https://t.co/0m2WDGm6rq

Ese normativismo que nos rodea | https://t.co/4zaL9uvubF

Qué aprender frente a la imposibilidad de la certeza | https://t.co/my0cI5dd7p

Five principles of holistic science communication | https://t.co/gEXMMn3eta

Los universitarios, optimistas sobre el impacto de la tecnología en sus carreras, según un informe de KPMG | https://t.co/cJ7huUY8F8

Three Keys to Stopping Plagiarism | Faculty Focus https://t.co/aw0xENzOXl

¿Podrías augurar cómo será la educación del futuro con las nuevas tecnologías? | https://t.co/QIu6931E66

En la infografía para el #reto2 del #MOOC #DiseñoEduDigital @eLMformacion nos descubre su diseño de un curso en #Moodle | https://t.co/TXbNyS31Rj

Los desafíos del pensamiento crítico en la educación del siglo XXI | https://t.co/clBCpped8z

4 Key Considerations When Using Mobile Phones To Support Synchronous Learning Scenarios | https://t.co/4TfxReeHZA

Why Effective Digital Learning Shouldn’t Disrupt Traditional Teaching Techniques |  News https://t.co/LjWHlXYFcy

Te esperamos mañana miércoles 18 a las 20h, en el #DirectoINTEF del #MOOC #DiseñoEduDigital’: #TwitterChat '#TIC y TAC en los proyectos digitales' | https://t.co/9PzY9gC0is

Entornos personales de aprendizaje móvil: una revisión sistemática de la literatura | https://t.co/uhFqfj9H7E

'Making Digital Learning Work': why faculty and program directors must change their approach | https://t.co/JvY3YIRAwy

Unir Gamificación y Experiencia de Usuario para mejorar la experiencia docente | ttps://t.co/eKPqnjL3nY

MOOC: ecosistemas digitales para la construcción de PLE en la educación superior | https://t.co/GTaDUMiMU0

Qué aprender frente a la imposibilidad de la certeza | https://t.co/sGZMGvZS4r

Los desafíos del pensamiento crítico en la educación del siglo XXI | https://t.co/2sVhXnpJ6Y

“El profesor, en el mundo de mañana, será aún más importante que hoy” | Internacional | https://t.co/uMTeTWBRBv

Los males de la universidad que hay detrás del máster de Cristina Cifuentes | Madrid | https://t.co/IyqAD6lv2Q

¿Cómo evitan las universidades las malas praxis? | https://t.co/Z95B6RGWGS

Los universitarios, optimistas sobre el impacto de la tecnología en sus carreras, según un informe de KPMG | https://t.co/Eh2NJEGWOa

Carmen Ávila: "Los adolescentes con buena relación con sus padres afrontan la etapa universitaria con más seguridad" | https://t.co/Tj4zo8WSOz

what they don’t teach at university, but should | https://t.co/UdUG9rN311

The Scientific Paper Is Obsolete. Here's What's Next. | https://t.co/V4XalYvXVN

El impacto conocido, ignorado, inquietante de las tecnologías digitales | https://t.co/uNKjvIrx6m

Evaluating your Online Learning Program (part 1) | https://t.co/Is5AALQT7W

Five principles of holistic science communication | https://t.co/k92nD5Kdjl

El Aprendizaje cooperativo en red y los vínculos con la comunidad local: Atlas de la Diversidad - Observatorio | https://t.co/APSflRFhbp

Un alumno universitario cuesta al Estado 26.000 euros más que uno de FP superior | Mi dinero | https://t.co/YQztP94CqH

Programa Erasmus: España continúa liderando el numero de estudiantes recibidos | https://t.co/yK054IcTMK

Demografía del profesorado universitario | https://t.co/BSk6kdlgq4

50 estrategias para 2050. El trabajo y la revolución digital en España | https://t.co/uVBHhnMwkj


viernes, 20 de abril de 2018

Visibilidad y equilibrio en la revisión por pares: el caso de la plataforma Publons

Por  Sandra Sánchez-García
Directora Técnica de la Biblioteca General del Campus de Cuenca, UCLM
Coordinadora editorial de Ocnos: revista de estudios sobre lectura
Los procesos de evaluación por pares son el eje sobre el que se articulan los sistemas de evaluación científica, habiéndose consolidado como práctica de arbitraje científico en los procesos de publicación y en la asignación de recursos. La revisión por pares o peer review se ha convertido en la estrategia aceptada para garantizar el control de la calidad de las publicaciones. Esta práctica utilizada por las revistas científicas desde la II Guerra Mundial, no ha estado nunca exenta de críticas, si bien sus sesgos y limitaciones se han visto acrecentados por el actual modelo científico y de promoción. Un modelo centrado principalmente en la publicación de los resultados de investigación, que ha provocado en la última década un crecimiento exponencial de revistas científicas y del número de artículos publicados.
Este incremento notable del número de manuscritos que reciben actualmente las revistas científicas para su evaluación ha hecho más evidentes algunas de las limitaciones de los procesos de evaluación por pares (Medina-Chirino et al., 2017; Menéndez-González, 2015). Por una lado, nos encontramos con revisores cada vez más saturados, con una tarea que en la mayoría de los casos hacen de forma voluntaria y sin recibir ningún tipo de compensación;  y por otro, con equipos editoriales que han ampliado su volumen de trabajo y para los que cada vez es más difícil encontrar evaluadores adecuados que acepten esta tarea y lo hagan a partir de evaluaciones exhaustivas y dentro de unos plazos establecidos.
No es el objetivo de esta entrada ahondar en las limitaciones de este sistema[i], pero sí contribuir al análisis y el debate de nuevas prácticas que nos ayuden a avanzar en este contexto, algo que nos proponían Ernesto López Gómez y Marta Ruiz Corbella en su entrada del 2 de febrero “Sobre la revisión de los artículos científicos o… lo enviamos un martes del mes de julio”. Estos autores se hacían eco de una de las principales limitaciones de este sistema: la voluntariedad de las revisiones y la falta de reconocimiento de esta tarea; lo que supone todo un desafío para los equipos editoriales de las revistas a la hora de comprometer a los investigadores en los procesos de revisión por pares.
Esta entrada pretende dar un paso más en el reconocimiento de la labor de los revisores, una labor poco reconocida y escasamente valorada dentro de los procesos de publicación. Un proceso que presenta tres grandes actores: autores, editores y revisores; que, como señala Menéndez-González (2015), se guían por motivaciones muy dispares.  Los autores y miembros de los equipos editoriales por motivaciones curriculares, los primeros al verse obligados a publicar sus resultados de investigación y los segundos al ser considerado un mérito notable en el currículum académico. Queda por tanto analizar la motivación de los revisores que no reciben ni recompensa material ni curricular, y que se centra, en la mayoría de los casos, en su compromiso con el modelo científico y la concienciación sobre la necesidad de una adecuada labor de revisión en este proceso.
La revisión de un artículo requiere un amplio conocimiento del tema, experiencia y e invertir una gran cantidad de tiempo en esta labor, un trabajo tedioso que se basa en gran medida en el altruismo y la vocación de contribuir al avance de la ciencia. Ser revisor es un trabajo ingrato, escasamente reconocido, cuya recompensa no suele ir más allá la expedición de certificados para incluir como experiencia en el CV, si bien carece de valor en el sistema actual de reconocimiento de méritos académicos (Lederman y Lederman, 2017).
Por ello, resulta necesario aumentar la motivación de unos evaluadores que están sobrecargados por sus propias obligaciones académicas, buscando fórmulas para compensarles por su trabajo y dedicación a un sector que genera, en algunos casos, importantes beneficios.
En los últimos años han aparecido interesantes propuestas que buscan visibilizar una tarea clave dentro del proceso de comunicación científica. Cantor y Gero (2015) proponen desarrollar un Índice R como una forma de cuantificar y poner en valor las contribuciones de los investigadores como revisores, lo que proporcionaría un reconocimiento académico visible a esta tarea, motivando la labor de los revisores, al tiempo que facilitaría a los equipos editoriales una referencia para administrar y mejorar su equipo de revisión.
Muchas revistas y sobre todo importantes grupos editoriales han buscado fórmulas para recompensar la labor de los revisores, tales como certificados de excelencia, privilegios en la publicación, acceso mejorado al contenido de la revista y a bases de datos, descuentos para libros y otros pequeños signos de reconocimiento como la inclusión de los revisores más destacados dentro del consejo editorial de la revista (Rajter-De Meyts et al, 2016).
Los grupos editores más relevantes ofrecen algún tipo de remuneración económica, una remuneración que en ocasiones incluso es cuestionada por comprometer la calidad de la revisión. Si bien es cierto que como señala Berstein (2013) y Gasparyan et al. (2015), las compensaciones económicas no son los incentivos más valorados por los investigadores, que aprecian más accesos gratuitos a revistas y bases de datos, la designación en el comité editorial de la revista o incluso reconocimiento oficiales en la web.
En los últimos años han surgido además plataformas online como Rubriq oPeereviewers que ofrecen servicios de revisión profesionales a autores y revistas, proporcionando revisores adecuados, con disponibilidad real para revisar manuscritos en plazos muchos más cortos que lo que viene siendo habitual. Estas plataformas se basan en el cobro de unas tasas a sus clientes y la compensación tanto económica como curricular a sus revisores.
También es habitual que los grupos editoriales ofrezcan una serie de reconocimientos tangibles. Por ejemplo, SAGE ofrece acceso gratuito de 60 días a todas sus revistas, junto con un descuento del 25% en cualquier libro de la editorial. Elsevier ha establecido un sistema de insignias y recompensas para incentivar a aquellos revisores que acumulan mayor número de contribuciones. El esquema diferencial de insignias, además del reconocimiento de la tarea del revisor, implica una gama de descuentos en los productos Elsevier.
Mientras que los grandes grupos editoriales y sociedades profesionales ya han establecido mecanismos para recompensar a sus mejores revisores, los pequeños editores institucionales luchan por encontrar revisores expertos. La tarea editorial de encontrar buenos revisores ha supuesto todo un handicap para los editores, limitándose inicialmente en algunos casos a los colegas y grupos de investigación afines a los editores de cada revista, y ampliándose actualmente gracias a la consulta de bases de datos y directorios en línea que facilitan la localización de los investigadores. En este sentido, plataformas como Google Scholar, Academia.edu o ResearchGate suponen una fuente de información de potenciales revisores para las revistas. Rajter-De Meyts et al (2016) y Gasparyan et al (2015) señalan ORCID como una de las iniciativas más importantes para facilitar la localización de revisores, recomendando encarecidamente el uso de este identificador único entre los investigadores.
Mención especial al reconocimiento de la labor de revisión merece Publons. Este sitio web y base de datos fue creado en 2012 por Andrew Preston y Daniel Johnson en Nueva Zelanda especificamente para registrar y reconocer el trabajo revisión por pares. El objetivo de esta plataforma es dar visibilidad a los expertos involucrados en las revisiones por pares ofreciendo un registro de revisores, revistas y revisiones.
Figura 1: Información básica de un perfil de revisor en Publons
Publons permite a los investigadores crearse un perfil de revisor en el que se incorporan los campos de investigación, las revistas para las que ha revisado y la relación de trabajos evaluados.  El procedimiento de incorporación de estas revisiones se realiza a partir del envío del email de agradecimiento de la revista por la revisión, estas son verificadas por Publons y anotadas en el perfil del investigador. El investigador puede decidir hacer públicas las revisiones enviadas una vez que los manuscritos han sido aceptados, previa autorización del editor. Publons permite a los investigadores mostrar desde el año que se realizó la revisión, la revista para la que se realizó, el título del artículo y el texto completo de la revisión. Aunque estas dos últimas opciones solo están disponible previa autorización de editor y una vez que el manuscrito ha sido publicado. Este aspecto es quizás la cuestión que puede resultar más polémica, ya que puede provocar confrontación entre investigadores (Repiso y Robinson-Garcia, 2018).
Con los datos de las revisiones el sistema genera una serie de estadísticas que permiten situar a cada revisor en el percentil de actividad correspondiente en comparación con otros revisores registrados. Tras la integración de Publons con Almetric en 2013, se introdujeron además un nuevo sistema de puntuaciones para ampliar los datos de los artículos con su difusión en medios sociales, midiendo el impacto alternativo de las revisiones (Gasparayn et al., 2015).
Figura 2: Ranking de revisores españoles más citados (abril 2018)
El perfil de cada revisor es público, de modo que los revisores pueden utilizar esta plataforma para acreditar su actividad, al tiempo que permite a los equipos editoriales localizar revisores por áreas y temáticas. Para las revistas, por tanto, el incentivo está en el acceso a una bolsa potencial de revisores conociendo áreas de interés, institución, su experiencia como revisores, y, en algunos casos, su tasa de aceptación de manuscritos y las características de sus revisiones.
La base de datos de Publons se complementa con una plataforma de formación (Publons Academy) y un blog en los que los investigadores nóveles pueden encontrar recomendaciones y tutoriales para abordar de forma adecuada un proceso de revisión.
Esta plataforma utilizada por un notable número de editores y revisores ha visto multiplicado su número de usuarios desde el 1 de julio de 2017, momento en el que Clarivate Analytics formalizara su adquisición contando en la actualidad con más de 330.000 revisores, 25.000 revistas y 1.8 millones de revisiones. Grandes grupos editoriales como SAGE, Springer Nature, Wolters Kluwer, Taylor & Francis, Wiley o MDPI se encuentran asociados a Publons.
Otra evidencia del éxito de Publons es su interoperabilidad con ORCID, ofreciendo la posibilidad tanto de registrarse desde el perfil único de investigador de esta plataforma, como de importar las revisiones al perfil de investigador.
Iniciativas como esta no solo benefician a investigadores y revistas visibilizando una labor hasta ahora oculta y no reconocida, sino también dotando de mayor transparencia a la actividad editorial. Por ello, animamos a los investigadores a registrarse en esta plataforma que les permitirá por un lado visibilizar su tarea como revisores, al tiempo que pueden registrar su disponibilidad para ser evaluadores de una revista determinada. Publons parece presentarse como una herramienta ágil y eficaz para que los editores de revistas tengan acceso a información fiable y actualizada a la hora de ampliar su cantera de revisores, intentado de algún modo paliar algunas de las deficiencias de un sistema que parece no agotar sus posibilidades, y que tiende cada vez más a poner nombres a sus protagonistas.
El futuro aunque incierto parece caminar hacia una diversidad de modelos donde la propia cultura en ascenso del Open Access puede dar el empuje definitivo a otros modelos alternativos de evaluación más abiertos (Medina-Chirino et al. 2015). No debemos olvidar que la notable expansión en los últimos años del acceso abierto entre la revistas científicas ha planteado también modelos de arbitrajes abiertos de los trabajos, que van desde las identidades abiertas (los revisores conocen la identidad de los autores y viceversa), a informes abiertos e incluso participación abierta a partir del uso de plataformas de revisión como Faculty of 1000 o F100Peer Evaluation o PeerJ. Estos modelos, aunque todavía minoritarios, abren un nuevo debate en torno a la transparencia de los procesos de publicación.
[i] Son numerosos los trabajos que describen a partir de investigaciones las limitaciones de sistema de revisión por pares, José Luis Ortega (2017) presenta un interesante recorrido por las más significativas.
Referencias bibliográficas:
Cantor, M., & Gero, S. (2015). The missing metric: quantifying contributions of reviewers. Royal Society open science2(2), 140540. doi:http://dx.doi.org/10.1098/rsos.140540
Bernstein J. (2013). Free for service: the inadequate incentives for quality peer review.Clinical  Orthopaedics and Related Research, 471(10), 3093–3097. doi:  10.1007/s11999-013-3216-z
Ferreira, C., Bastille‐Rousseau, G., Bennett, A. M., Ellington, E. H., Terwissen, C., Austin, C., … & Hossie, T. J. (2016). The evolution of peer review as a basis for scientific publication: directional selection towards a robust discipline? Biological Reviews91(3), 597-610. doi: https://doi.org/10.1111/brv.12185
Gasparyan, A. M., Gerasimov, A. N., Voronov, A., & Kitas G. D. (2015) Rewarding peer reviewers: maintaining the integrity of science communication. Journal Korean Medical Sciences. 30(4):360-364. doi: 10.3346/jkms.2015.30.4.360.
Lederman, N. G., & Lederman, J. S. (2017). The Future of Peer Review. Journal of Science Teacher Education, 28 (3), 219-221. doi: https://doi.org/10.1080/1046560X.2017.1319163
López Gómez, E., & Ruiz-Corbella, M. (2018). Sobre la revisión de los artículos científicos o… lo enviamos un martes del mes de julio. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de  https://cuedespyd.hypotheses.org/3421
Medina-Chirino, D., García-González, J. M., Grande, R, & Prieto Serrano, D. (2017). Potencialidad y viabilidades de los procesos de evaluación por pares abierto: el caso de “Encrucijadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales”. Teknokultura, 14(1), 35-56. Recuperado de http://revistas.ucm.es/index.php/TEKN/article/view/55575
Menéndez-Gonzalez, M. (2015). Revisión por pares: plataformas de reconocimiento para revisores de artículos científicos. Archivos de medicina, 11, 3. doi: 10.3823/1253
Ortega, J. L. (2017). Are peer-review activities related to reviewer bibliometric performance? A scientometric analysis of Publons. Scientometrics, 112, 947-962. doi: 10.1007/s11192-017-2399-6
Rajpert-De Meyts, E., Losito, S., & Carrell, D. T. (2016). Rewarding peer-review work: thePublons initiative. Andrology, 4, 985-986. doi: 10.1111/andr.12301
Repiso, R., & Robinson-Garcia, N. (2018). Publons, aprovechando el poder de la revisión por pares. El site de Rafael Repiso [Blog]. Recuperado dehttp://rafaelrepiso.com/2018/03/05/466/
Cómo citar esta entrada:
Sánchez-García, S. (2018). Visibilidad y equilibro en la revisión por pares: el caso de la plataforma Publons. Aula Magna 2.0. Recuperado de:http://cuedespyd.hypotheses.org/3585

Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores

jueves, 19 de abril de 2018

Flipped Learning 3D. Un nuevo horizonte de posibilidades

Escribe Javier Tourón 

Se habla desde hace pocos meses del cambio de paradigma (expresión quizá demasiado pretenciosa) en el modelo Flipped Learning. Ahora se llama 3.0 debido a tres razones que exponía recientemente Jon Bergman en el blog de la Flipped Learning Global Initiative,  y que comparto (algunos añadidos son míos):
  • El Flipped Learning no es estático. Como enfoque pedagógico y educativo es dinámico y evoluciona con la misma dinámica de la educación, que tampoco es estática, como no lo somos las personas.
  • El Flipped Learning está evolucionando debido a tres fuerzas subyacentes:
      • La investigación
      • La innovación en la clase
      • La nueva tecnología
  • El Flipped Learning ha emergido como un movimiento global. Esto es más que evidente, no tienes más que ver esta gráfica que añado de un trabajo de Robert Talbert sobre la investigación en Flipped Learning en lo últimos años. Puedes ver también esta plataforma, o esta otra.

Tomada de Robert Talbert en este artículo
  • Hay una nueva conciencia emergente sobre el Flipped Learning. En efecto, puedes echar un vistazo en Google a lo que devuelve la búsqueda "flipped classroom en España" (en el último año): 22.300 resultados, en el mundo 332.000. Ya dije en alguna entrevista que este movimiento está para quedarse, que no es una moda.
  • Hay una serie de posibilidades que se expanden rápidamente. Lo vemos a diario, cada vez es más obvio que los profesores necesitan una formación específica, en competencia digital y pedagógico-didáctica, para afrontar los nuevos retos del aprendizaje. Esto lleva consigo retos también para sus formadores, pero también un nuevo conjunto de posibilidades profesionales para unos y otros. El que no esté preparado perderá el tren.
En realidad Flipped Learning es más que un enfoque o un modelo, es una meta-estrategia que alberga, o puede albergar otras muchas, pero que se caracteriza, sobre todo, por ser un concepto "paraguas" bajo el que se cobijan múltiples enfoques que, desde sus diversas perspectivas y particularidades, ponen el énfasis en la acción del alumno como centro del aprendizaje: learning by doing.  Los tres términos superiores de la figura son la clave de toda la arquitectura que soporta una concepción de aprendizaje centrado en el alumno:  flipped, orientado hacia el dominio o maestría (mastery) y, por tanto, personalizado.























En la Escuela de Formación de profesores de UNIR lo tenemos bien comprobado, pues estamos avanzando en el uso de la tecnología de la enseñanza online,desarrollando la parte síncrona de nuestro experto en Flipped Classroom en un entorno virtual 3D, que lleva la relación entre profesor y alumno -y el aprendizaje mismo- a otra dimensión respecto a la enseñanza  online más tradicional (¡curioso llamar tradicional a un aspecto de la enseñanza online!). Nuestros estudios muestran que la percepción de los alumnos respecto al grado en el que se incrementan sus competencias didácticas, digitales/tecnológicas, de innovación y mejora, entre otras, es muy alta, al tiempo que su satisfacción con el modelo de aprendizaje es óptima, porque los hacemos protagonistas y propietarios de su aprendizaje. La imagen siguiente recoge los términos más utilizados por nuestros alumnos (profesores también) para calificar su experiencia en el Experto.
Una muestra de lo que hacemos, resumidamente, se recoge en este vídeo (puedes ponerlo en HD) que espero que suscite vuestro interés y curiosidad. Todo un mundo X.0 se abre ante nuestros ojos, y algunos ya lo están experimentando. Esto no es más que el principio.
Por otra parte, estamos realizando diversas investigaciones sobre el modelo flipped learning en distintas áreas curriculares y en la evaluación de las competencias digitales docentes, que muestran la eficacia de un modelo que devuelve al alumno lo que es suyo: el aprendizaje. Estos resultados de investigación, producidos por el grupo sobre Flipped Learning que dirijo en UNIR, se irán publicando en los próximos meses.

Tomado de Javier Tourón con permiso de su autor